la lumbre baila al son de sus desvelos
y vuelan las pavesas a los cielos
buscando en sus estrellas la ternura.
El ocre pastizal de la llanura
reclama contumaz a los riachuelos
el llanto, que resbala por sus suelos
y luzca primavera en la pastura.
Ulula en la campiña feble viento
que esparce de la nube su sudor
y baña con sus luces al sarmiento
el rayo en majestuoso resplandor.
La inmensa soledad del firmamento
es verso en el lenguaje del creador.
El Armador de Sonetos.
